
Ahora, las horas se me vienen encima
Los segundos pesan más que las horas
El tiempo me asfixia, me sofoca
Justo cuando pensaba en ser normal
En olvidar asuntos subjetivos, un tanto abstractos
Justo cuando pensé en cortarme el cabello, borrarme el rostro
Y mezclarme con los clones en la calle, en el metro
En la cena con tus padres
Los segundos pesan tanto…
La quimera se enciende en tu mirada
Las puertas se cierran, desaparecen las ventanas
El sonido del mar es tan lejano y seco
Mi rostro se cae a pedazos
Las gaviotas se lo comen, carroñeras
Mi cuerpo es tan pesado…
El azul allá, a lo lejos, tan azul, tan patético
Las flores desprenden olores tímidos
Casi como con vergüenza de su sudor, su olor característico
La neblina se vuelve espesa, impenetrable
El mundo es tan pequeño
Me declaro microscópico, indiferente
Una célula renuente a los trabajos forzados
Los segundos me pesan demasiado
El sudor me cubre los ojos, sabe salado
La tiniebla, es tan simple y predecible
Que las posibilidades no espantan a nadie
La muerte esta a la vuelta de la esquina
Cargando los segundos, que astutamente deje por allí
Insisto, los segundos, pesan demasiado…



